La carpeta no es una carpeta, pero se siente como una. Las metáforas visuales no copian la realidad; traducen acciones a modelos comprensibles. Cuando funcionan, disminuyen esfuerzo mental y permiten explorar sin miedo. Cuando fallan, confunden con promesas falsas. Diseñar buenas metáforas implica investigar hábitos, probar límites y retirar cualquier ilusión que no ayude a decidir. Menos magia, más sentido compartido.
Menús, barras y botones con estados visibles crearon un sendero accesible para principiantes, sin alejar a personas expertas. El truco estuvo en revelar progresivamente: primero lo básico, luego atajos y opciones profundas. Ese equilibrio inspira paneles colapsables, tooltips oportunos y configuraciones que crecen con la pericia. La accesibilidad no es concesión, es una estrategia de adopción sostenible que convierte curiosidad en confianza duradera.